divendres, 5 de febrer del 2010

Almuercillo atípico e improvisado... - Rodonyà





Por Jaqueton:

El pasado 5 de febrero, realizamos una atípica salidilla… Salimos en viernes, pero un viernes muy especial… pues fue el último día que trabajé, antes de empezar las vacaciones que me tienen “ocupado”… je, je, je…

Aquella mañana, Tito y mi menda lerenda, salimos a primera hora de la mañana para dirigirnos a nuestro punto de encuentro sito en Vilatranca del Penedret… Concretamente, en la cafetería Monterrey.

Allí ya nos esperaba el compañero Moli, cafeteando felizmente…

Cafeteamos también nosotros, petamos la charlita… y nos dispusimos a montar en las burricas.

Aquél día, el destino elegido fue el restaurante “Els Moters”. Local que ya hace tiempo que queríamos probar… y que muy probablemente tardaremos mucho más tiempo en pisar de nuevo…

Nos dirigimos pues, hacia Vila-Rodona… Y aunque –como es costumbre habitual en nosotros- el despiste del Capitán de Ruta –mi menda- nos hizo dar un garbeo… y no acertar la entrada custodiada por gossos que estaban controlando unos payeses con sus tractores… no tardamos en dirigir nuestras proas hacia la entrada del local.

Local enorme, que cuenta con un estupendo parking para motos y bicis.

Entramos al garito, que como digo, es enorme… Y nos dispusimos a sentarnos en una mesa para pegarnos un estupendo almuerzo. Y ahí empezó el patíbulo…

Dicen, que para juzgar un garito hay que ir un par de veces como mínimo… pues “un mal día” lo tiene cualquiera… Pero aquello no fue un mal día.

Aquello fue una falta total de profesionalidad… una ausencia de experiencia… y una falta negligente y perversa de las más básicas ganas de trabajar, normas de conducta y atención al cliente.

Vamos, un cateo de tres pares de cojones..! Y lo dice alguien que ha dedicado 18 años a la hostelería… y conoce perfectamente “el pà que s’hi dóna”…

De entrada, cuando se dignaron a atendernos, sólo nos preguntaron por la comida. Que fueros bocadillos… porque “estaban tan atareados” que no podían hacernos brasa… Y sólo había media docena de mesas ocupadas!!

Digo que solo nos preguntaron por la comida, porque no se dignaron a preguntarnos qué queríamos beber…

Es decir, que no nos trajeron el bebercio. Ni el bebercio, ni unas olivas, ni nada de nada…!

Luego, cuando –por fin- se decidieron a preguntarnos por la bebida… tuve que cambiar el vino, que lo trajeron helado… Con el fresquete que pegaba…!

Para el vino, una copa de zumo pago… je, je, je… Surrealista total…

Para las cervezas de mis compañero, una copa y una jarra, aludiendo que “no tenían dos copas limpias”…!! Pero cómo??? Pero si de las decenas de mesas que hay en el local, sólo tenían ocupadas apenas un 10%...!!! Vamos, vamos, vamos… Se cubrieron de gloria contratando la “pseudo-camarera”… je, je, je…

Luego, le vino el turno a los bocadillos… Más bien rancios en su contenido- Poca chicha, y mucho pan…

Al compañero Moli, que no lo pidió con queso… se lo dieron con el lácteo elemento! Y luego, milagrosamente, y en tres segundos, salió de nuevo –porque era el mismo- de la cocina, sin él…

Y eso que le dijimos –aunque es mentira- que Moli es alérgico al queso… Pero el cocinero, ni corto ni perezoso, le sacó el queso y se lo devolvió a la camarera…

Y del pan, no hablemos… je, je, je… Digamos que no era muy del día… je, je, je…

Vamos, una aventura que dudo yo que repitamos en mucho tiempo…

Total, que nos tomamos los cafelotes… y cuando terminamos de comentar la jugada –que como digo- tenía tela… decidimos salir de allí para dirigirnos a la cervezuela de rigor…

Y ahí, descubrimos lo único “bueno” del local: Que es barato. Pero aún así… no merece mucho la pena volver a pasar por allí.

Así que me dirigí al cocinero para darle un abrazo… pues no nos volveríamos a ver nunca más… Pero finalmente decidí que ni eso.

Subimos a las monturas, y nos dirigimos a L3F a cervecear un ratillo….

Local socorrido y simpático, que nos va muy bien para todo. Lástima que por la mañana abren tarde que sino…

Y tras la cervezuela, la charla, y el buen rato que pasamos allí… decidimos regresar para casa, a esperar la próxima y gran aventura de AMICUS…!! Je, je, je…

NaClu2!!!

 

dissabte, 23 de gener del 2010

Rutilla por Piera

 Por Jaqueton:



23 de enero. Salida que, como otras veces... sobre la marcha, se fue "torneando"...

Originalmente, la idea era tirar para Piera para buscar baretos por la zona, donde almorzar. Pero como la semana anterior -el día 17- ya pasamos por allí... decidimos echar la proa de nuestras burras hacia otros destinos. Y como éste que os habla, tenía que trabajar por la tarde, acordamos -Moli y yo- dirigirnos a alguno de esos baretos que -aunque ya los conocemos- nunca hemos "catado"...

Así pues, después de cafetear tranquilamente en el Monterrey. Y viendo que aunque fresca, la mañana podía ser bonita... decidimos tirar para aquél bareto -Els Moters-, al que aún no hemos ido.

Emprendimos la marcha, pasando antes por Sant Jaume del Domenys. Para variar en nuestras rutas más habituales... y para dar una vueltecilla simpática por zonas por las que pasamos en escasas ocasiones.

A la altura de La Bisbal del Penedès... nos acordamos de un bareto que si bien es cierto que Moli ya lo conoce, no es menos cierto que ya hace meses que tenemos pendiente un almuerzo allí... Así que ni cortos ni perezosos, tiramos para allí. A Les Peces...!!

El garito, chiquito y tranquilo, aunque había bastante gente, no se puede decir que estuviera "a tope". Pero según me contó Moli, allí se llena de gente. Sobretodo en verano... Así que se puede decir que tuvimos suerte, pues pudimos "probar" el boliche con toda tranquilidad...


Bocadillo de panceta para el amigo Moli... y codillo con patatas -muy rico por cierto- para mi, constituyeron nuestro menú para el almuerzo.
Almuerzo que -la verdad- fue estupendo. Rápido... Barato... Una verdadera gozada, vamos.

Volveremos más de cuatro veces por allí... je, je, je...

Saliendo del bar, pensamos en ir a echar la cervezuela a "La cantera". Sitio al que no vamos desde hace muuuucho tiempo, y que -mira- nos dio por ahí...

Montamos en las burras, y tiramos para la N-340, que nos llevaría hasta Bellvei... y desde allí, en pocos minutos, ya nos encontrábamos pasando el puente bajo la carretera, y entrando al recinto de tan emblemático establecimiento...

Y pocos minutos más tarde, nos dimos cuenta de por qué hacía tanto tiempo que no íbamos... je, je, je...

Casi 5 euros que le soplaron a Moli por dos cervezas!!! Vaya tela...!! Pero qué pasa, que son de oro, o qué...?

Nos bebimos la cerveza charlando tan ricamente, y observando que la verdad es que no había el "ambiente" que había tenido antaño el local...
Poco más de una docena de moteros, y una familia preparándose una barbacoa... y para de contar.

Vamos, que no tiene mucho sentido que tengan los precios que tienen.

Es decir, sí lo tiene... Pues si tienen esos precios, tiene todo el sentido del mundo que no tengan tanta gente como tuvieron en tiempos...

Al terminarnos las birras, pensamos en ir a otro sitio a seguir cerveceando... pero como la verdad es que dudo yo que volvamos por capricho... decidimos echar allí mismo una segunda y última ronda, y así continuar sin cortes la estupenda charla que nos tenía ocupados.

Y llegando ya a una hora más que prudente para marchar... le di un estupendo abrazo al camarero -pues no me iba a ver más-, y nos fuimos para las burras... je, je, je...

Y para casa!!

Llegamos a la carretera, nos despedimos como es debido... y cada cual para su olivo, nos separamos hasta la próxima aventura en volvamos a juntarnos...


NaClu2!!!

 

 

diumenge, 17 de gener del 2010

La Cabra Mocha 2010 - Sant Sebastià de Montmajor
























 Por Jaqueton:


El pasado 17 de enero, día de los burros -los que conozcan la fiesta de Vilanova, me habrán entendido- pasé la noche previa currelando. Currelando, y rezándole al Gran Manitou... pues se la pasó lloviznando -prácticamente- sin parar.
A eso de las 6 de la madrugada, ya me encontraba debidamente cambiado, y preparado para la inminente -y a todas luces, húmeda- marcha.
Efectivamente, a las siete de la mañana, cuando me relevaron de mi puesto de trabajo, subí a mi pequeña y dulce Bilú It con el traje de romano. Y nunca mejor dicho... pues además de la indumentaria propia de las rutas... llevaba el pantalón de agua y los cubre botas. Y lloviznando, arranqué para la capital de l'Alt Penedès.
A eso de las 7:30, llegué al Monterrey con el depósito de mi montura recién rellenado.

No tardó en aparecer Moli, con quien cafeteé felizmente, y aunque de momento parecía que el tiempo iba a contemplar cierta clemencia con nosotros... entre poner en marcha el GPS, y que éste cuadriculara con los satélites para poner el destino, acabamos saliendo un poco pasada la hora de salida.

Como el tiempo estaba como estaba, y en cualquier momento nos podía caer un chaparrón de tres pares... decidimos evitar L'Ordal y tirar para la AP7. Donde podríamos mantener una media de velocidad más alta, sin "comernos" ni una curva.

Así pues, fuimos a preparar el GPS para la ruta, pero com según parece, Sant Sebastià de Montmajor no existe para el aparato... como destino pusimos Caldes de Montbui, que está relativamente cerquita del pueblecito comentado.

La ruta fue tranquila, a buen ritmo, y sin pausa. Poco a poco, nos fuimos metiendo en el Vallès, hasta que el GPS nos dijo que ya podíamos salir de la autopista... y ahí empezó nuestra auténtica y particular aventura...!

Empezamos a dar vueltas -como de costumbre en nosotros-, hasta que paramos junto a unos ciclistas muy simpáticos que estaban descansando en una plaza de Caldes, que descojonándose -no sé si por las pintas, o por el GPS- nos indicaron cómo llegar al destino que nos habíamos propuesto.
Aunque antes, fuimos a echar octanado elemento a las panzas hambrientas de nuestras niñas, que ya estaban más secas que un higo... je, je, je...
Como siempre hay que asegurarse, decidí volver a preguntar en la gasolinera. Menos mal...! Porque si no llega a ser por las savias indicaciones del señor que me atendió amablemente, no llegamos... Pues, ciertamente, desde la prespectiva de la gasolinera, la ruta se vio mucho más clara que desde la plaza.

El tema era pillar una carretera secundaria -por no decir terciaria- que tenía que llevarnos hasta "El Farell", y que sinuosamente y con un montón de curvas... nos iba a ir subiendo, subiendo, subiendo...
Hasta aquí todo correcto, verdad? Pues bien, después de subir, qué viene...? Bajar?? Muy bien!! Pues eso hicimos...
Empezamos a bajar, bajar, bajar... Curva tras curva, por aquella más que sinuosa carretera que -además- estaba más mojada que los pelillos del sobaco, en un 15 de julio, a las 12 del mediodía. Aunque, significativamente más fría...
Y eso no es lo peor!! Lo peor es que los simpáticos hijos de su santa madre -y de su reverendo padre- de los quads... entrando y saliendo de la "carretera", habían ido dejando un inconfundible rastro de barro rojo, que, sumado a la humedad de la carretera... hacían el tránsito por la misma -como decirlo-, más... excitante...

Y ya, como guinda... El cartelito simpaticorro que descubrimos a estribor, y que rezaba: "Fin del asfalto". Tócate los webs!!
Menos mal, que si bien era el fin del asfalto, también lo era de la ruta... Pues enseguida llegamos a la zona elegida por los amigos de Druïdes MG para celebrar su décimo aniversario como -si mal no recuerdo- tercer moto Grupo Catalán.

Allí, nada más entrar por la zona de acampada, nos encontramos a un antiguo conocido mío, poseedor de una estupenda BMW GS 1200 amarilla. Y tras saludarle efusivamente, por fin, dimos con nuestros amigos d'Els Mussols!!
Primera, y más importante razón para rutear hasta allí, y poder saludarles como se merecen...

Al ladito de las brasas almuerceras, pudimos reencontrarnos con Dj10, Locorco, Nanoo, Pep_Mussol, Roxette, Quixot, Jefe Indio, Jasi, Mary, Rodamon… Todos, almorzando alegremente, y -según las caras-, tras una larga y alcohólica noche junto a la hoguera...

Hoguera, que los amigos de Druïdes habían ido alimentando sin pausa, para que fuera pariendo estupendas brasas para el almuerzo.

Almuerzo que en nuestro caso, he de decir que no pudo ser más oportuno... Oportuno, y delicioso..! Pues nada más llegar allí, ya nos pusieron en las manos unas botifarres, con su llesca...
Estupendas botifarres de Calaf, con su "picantón"... je, je, je... Y que aliviaron estupenda y rápidamente nuestros atribulados estómagos moteros...

La charla con nuestros amigos, oteando el lugar. Precioso por cierto... Descubrimiento que bien poquitas "custom" habían por allí... constituyeron nuestra particular "sobremesa".

Los amigos d'Els Mussols, llegado a ese punto, empezaron a recoger tiendas... bártulos... como la mayoría de los allí presentes, para poco más o menos inminente marcha. Y Moli y mi menda, decidimos ir tirando. Pues el regreso por la atribulada carretera, nos tenía el "coco comido"... y no queríamos dilatar más la marcha. Pues como éramos casi las únicas "custom" que había... y seguramente, los más inexpertos, y no queríamos encontrarnos "en medio del pelotón" recorriendo tan accidentada como sinuosa carretera.

Y ahí no más, nos despedimos de nuestros amigos, y emprendimos el viaje de regreso...

Ciertamente, al llegar de nuevo al inicio de la carreterilla... una vez abajo de todo, nos dimos cuenta que era mucho más "la pelota" que nos habíamos hecho, que el peligro real que entrañó su recorrido. Pero bueno, ya estábamos abajo, y ya solo nos restaba continuar nuestra particular rutilla dominical...

Como próximo destino, decidimos tirar para Masquefa. Cerca de Piera... y por donde teníamos pensado rutear un día de estos para descubrir nuevos lugares para almorzar.

En ésta ocasión, tiramos sin pisar autopista. Gracias, claro está, al GPS... je, je, je... Que como es bien sabido, nuestro sentido de la orientación, es similar al de un zapato zurdo usado... je, je, je...

Y eso quedó patente cuando, rulando por la zona anteriormente mencionada, el GPS decidió apagarse -sin batería- dejándonos más perdidos que un pulpo en un garage...!

Cansados de dar más vueltas que un hijo puta el día del padre... empezamos a preguntar. Y así, nos orientaron hacia Sant Sadurní... De allí, tiramos a Vilatranca del Penedret... Y una vez en la capital de l'Alt Penedès, tiramos cada cual para su casa. Pues ya la hora era demasiado tardía para echar la cervezuela... y había que volver con la familia. Y eso hicimos.

Una vez más, y como siempre, nos separamos cada cual para su casa... a esperar la próxima y excitante aventura de AMICUS...!


NaClu2!!!