diumenge, 18 d’abril del 2010

28 Aniversario Radio Castelldefels - Trobada Motos Custom - Castelldefels





Por Jaqueton:



Dieciocho de abril de dos mil diez. Vigésimo octavo Aniversario de Radio Castelldefels... y Trobada Motera organizada por los amigos, Cíclopes M.G.

Aunque prometía ser un evento entretenido... por diversas razones, para nosotros iba a ser más bien una vueltecilla simpática y curvera.

Primero, porque el evento empezaba a las diez y media; una hora un tanto tardía... Pero principalmente porque yo debía estar en casa pronto, pues trabajaba de tarde.

La idea principal y primigenia era ir por Las Costas. Pero como a menudo sucede, la providencia motera metió la mano y nos cambió un poco los planes.... Je, je, je...

Esa mañana salí de casa un poco más tarde de lo habitual, pues la hora pronosticada de salida era las nueve y media de la mañana, y no era menester salir demasiado pronto.
Pero he de reconocer que me sentía un tanto "raro" remontando la C-15 a esa hora...

Tras llenar el depósito en Canyelles -pues mi pequeña pasó a reserva de camino, y no quise esperar a Sant Miquel d’Olèrdola-, llegué a nuestro puesto oficial de encuentro, reunión y cafeteo: el Monterrey. Donde me esperaba un carajillote de roncete la mar de dulce. Je, je, je...
Carajillazo que me tomé felizmente en la mini terracita que hay en la ancha acera de nuestro garito mañanero y jovial. Pues la verdad es que la temperatura aquella mañana -si bien un pelín fresca- se me antojó ideal para sentarme allí y saborear los dulces minutos que faltaban para la llegada del compañero Moli. Compañero y amigo, que no tardó en llegar a lomos de su "Negra".
Y sentaditos en la terraza, cafeteando y observando el tiempo -que estaba un tanto inestable-, me propuso un cambio en la ruta:

- "Podríamos ir por Begues, que un poco antes... en Can Joan -Olesa de Bonesvalls-, han quedado para almorzar los del foro M800... Y así, si les vemos, paramos y les conozco". -Me dijo Moli.
A lo que no puse objeción alguna. Pues, evidentemente, yendo por un sitio o por el otro íbamos a llegar prácticamente a la misma hora.
Y además, como no teníamos pensado "disfrutar mucho" del evento, pues el tiempo apremiaba... ya me pareció buena cosa el ir por un sitio y volver por el otro. Y hacerlo así, todo más diverso... je, je, je...
Y si a eso le sumamos la posibilidad de conocer gente nueva, genial...!

Así pues, emprendimos la marcha -tras comprobar que el tiempo amenazaba echando alguna que otra gota...- por nuestra amiga y entrañable cómplice, la popular N-340.
A buen ritmo, y ambiente fresquito, llegamos a Avinyonet. Donde iniciamos la curvera y sinuosa carreterilla que nos llevaría hasta Olesa de Bonesvalls...
Una vez en el parking del restaurante, pudimos conocer a los primeros M800's; una pareja muy simpática y agradable, que estrenaban moto precisamente desde el día anterior. Qué reluciente estaba!! Qué maravilla mecánica, señores...!!

La pareja, esperanza y... (Lamentablemente no recuerdo el nombre del compañero) nos prometieron pasar un día por el foro, y apuntarse a alguna salidilla de las nuestras...
Pues son de Begues, y salir desde Vilafranca -como es nuestra costumbre- les pareció una muy buena e interesante idea.

Poco después, llegó "Figura". Un tipo con barba, gafas, y muy buen humor... Y una estupenda M800 con los cromados pintados de negro.
Cosa que a Moli le mola en cantidad... y no será raro verle aparecer un día montando una "Negra", más negra todavía... je, je, je...
Y es que ciertamente, la burra queda de puta madre con los cromados pintados en negro...!!

Pocos minutos más tarde, llegaron nuevos "corredores".
Todos, con relucientes y maravillosas M800... Tres más en total. Y una de ellas, con unos tubos que regalaban los oídos a base de bien... je, je, je... Qué maravilloso sonido...!!

Allí estuvimos un rato conociéndonos... admirando los encantos de tan precioso modelo... Y cuando nuestros amigos decidieron que ya había llegado el momento de entrar a llenar el buche, nosotros aprovechamos para seguir rutilla hasta Castelldefels.
Donde ellos pensaban ir más tarde... pero como ya he dicho antes, nosotros teníamos un pelín de prisa...

A partir de ese momento, el camino se tornó mucho más inclinado, con curvas más cerradas... Pero el temple de AMICUS M.G. nos llevó -una vez más- sanos y salvos hasta nuestro destino... je, je...
Y llegamos a Castelldefels!!! Aunque no vimos el más triste cartel que indicara donde dirigir nuestras proas...

Paramos, pues, a un lado para orientarnos y organizar la búsqueda... cuando pasó un motero al que paré para preguntarle. Nos indicó sin problemas la ubicación exacta del evento, confirmando así las sospechas de Moli y dándole más razón que a un santo...! Y es en mí, que la virtud de la orientación, brilla por su ausencia...
Aprovechando que paró, nos preguntó si llevábamos herramientas, pues el cuelgamonos de su Honda se movía más que un garbanzo en la boca de un viejo. Abrí la alforja derecha, saqué las hallen, y como pudo, apretó con las decimales herramientas su yanqui y sexagesimal aparato... pues el cuelgamonos era Harley.
Ahí no más, nos despedimos del compañero, prometiéndonos mutuamente reencontrarnos en el sarao motero.
Y nos dirigimos sin más dilación -precedidos por un grupo de motos- hasta el lugar del encuentro. Donde pudimos comprobar, apenas unos minutos después... que aquello iba a ser -si no lo era ya- un verdadero éxito! Pues había -francamente- un huevo de gente!!

Llegaríamos sobre las once... y aunque solo hacía media hora que había empezado el evento, allí ya habían centenares de motos! Motos, gente, amigos, compañeros...
Allí pudimos ver a Troyanos, Faunos, Dragsters, Halcones, Cíclopes... y eso sólo en un extremo de la reunión. Imaginaos la cantidad de grupo que allí se dieron cita!

Aparcamos las motos, nos compusimos un poco... y justo en el momento en que nos dirigíamos hacia el otro extremo... avisaron por los altavoces que empezaban la ruta urbana. Y justo en ese momento, descubrimos a los amigos de Halcones ML...! Huracaan, Merche, Quique, Ruth, Hombre de Nieve, Lis, Korty, Centauro... Vamos, una representación más que respetable... je, je, je...
Pero como digo, la ruta era inminente, y apenas sí les dimos unos abrazos... nos teníamos que dirigir de nuevo a las motos. Pues la ruta no iba a volver hasta allí, ya que el destino era el ayuntamiento...

Otro gallo nos cantara si la ruta hubiera sido para volver hasta allí... pues no nos habríamos movido.
Ya que, evidentemente, acabados de llegar como estábamos, de lo que teníamos realmente ganas, era de pasear por la concentra... de echar fotos a las motos... de saludar a los amigos y conocidos... y sobre todo, de reposar las posaderas.

Pero en fin, la cuestión es que había que partir, y eso hicimos.

Lo hicimos de los últimos, pues vimos a Centauro que tenía problemas para arrancar su moto... pero como ya tenía a todos los amigos Halcones con él, poco o nada podríamos haber hecho parándonos con ellos. Así que salimos detrás de la comitiva, sin un rumbo claro, y sin saber cuánto iba a durar la "vueltecilla"...

Resultó ser una vuelta urbana por Castelldefels... Arriba, abajo... La guardia urbana controlando la ruta... cortando rotondas...

Y en una de éstas, descubrí que no veía a Moli por el retrovisor. Así que me detuve... y cuando llegó a mi altura, me confesó la necesidad inminente de vaciar la vejiga. Y como yo me encontraba en la misma tesitura... Y encontrándonos en una hora un poco ajustada para llegar a tiempo a Sitges... Decidimos salirnos de la ruta, buscar un bareto, y satisfacer nuestras "necesidades", para luego emprender el camino de regreso.

Desde el bar en cuestión, mandé un sms a Huracaan. Pues me sabría muy mal que nos buscara más tarde entre la multitud... Y la verdad es que me hizo muchísima ilusión verle! Y ojalá hubiéramos podido compartir un rato más...!
Pero... el tiempo no jugaba a nuestro favor, y debíamos regresar.

Si llego a saber que Huracaan y Merche tenían pensado bajar, hubiera salido antes para poder compartir con ellos la mañana... Pues son unas personas encantadoras, con las que siempre es un placer encontrarse. Pero bueno, las cosas vienen como vienen, y seguro que habrá más días en los que coincidamos... y podamos compartir almuerzos, rutas y mañanas...!

Tras echar los meos pertinentes, necesarios e inexcusables... Tomamos algo y partimos raudos en busca de Las Costas.

Carretera que aunque la tengo al ladito, hago en muy pocas ocasiones.

Recorrimos su asfalto curvero a muy buen ritmo... Y es que tiene un trazado, que cuando le pillas el ritmo y conectas con "la honda" de la "road", enlazas curva tras curva de forma sinuosa y relajante... y apenas te das cuenta, ya estás llegando a Sitges y piensas: "Ya??! Qué pena que se acabe...!"

Y eso pasó. Se terminó... y llegamos a La Blanca Subur.

Entram
os en el pueblo, hasta la rotonda "del Calípolis", donde paramos, nos despedimos como es debido... Y el amigo Moli siguió ruta hacia su casa, mientras mi menda lerenda se fue a guardar la montura, para luego comer y marchar al currelo...

Y así terminó la salida del domingo.

Así terminó la rutilla dominical...

Así terminó, en definitiva, una nueva aventura de AMICUS M.G. Que aunque corta, fue intensa y placentera. Divertida y relajante... Una verdadera gozada!! Je, je, je...


NaClu2!!!

 

 

diumenge, 11 d’abril del 2010

Eolia estrena chaleco... - Sitges



 

dissabte, 3 d’abril del 2010

Reencuentro en Ruta al Oeste - Rubió

 

Por Jaqueton.


El pasado sábado tres de abril… la intención era ir a almorzar a l’Antiga Masia.
Estupendo restaurante que descubrimos por casualidad Tito y éste que os habla, allá por noviembre-diciembre del año pasado. Y aunque en ésta ocasión el amigo Tito no vino… quien sí lo hizo fue Moli.
La mañana del tres, nos encontramos en el Monterrey… y tras cafetear –yo, pues Moli está a dieta de verde-, emprendimos la marcha hacia Igualada; que es donde se ubica el mencionado boliche…

La primera parada fue la gasolinera de Puig d’Àlber.
Pues a mi menda se le fue la pinza subiendo a Vilafranca… y no paré en Sant Miquel d’Olèrdola como es mi costumbre.
Así pues, llenamos sendos depósitos, e iniciamos la rutilla alegre hasta la capital de l’Anoia.

Llegamos al restaurante, y una funesta sensación se apoderó de nosotros.
La ausencia de coches, las pocas luces en el interior… la cadena en la puerta… No podían presagiar otra cosa, que el hecho inequívoco e innegable, que el garito estaba más cerrado que el culo de un delfín…!
Así que echamos –eché- un cigarrito, y al tiempo de apagar la colilla, decidimos ir a almorzar al Ruta al Oeste.
Que total, está a apenas quince minutos de allí… y nos apetecía pasarnos a saludar. De hecho, poco antes habíamos comentado la posibilidad de ir a tomar la cervezuela rutera y típica… je, je, je…

Llegamos –como digo- en apenas unos minutos. Y tras tomar posesión de la pequeña mesa que hay delante de la barra… pedí un bocadillete de almuerzo frugal y ligero. Pues Moli, que lleva una rigurosa dieta facultativa… ya se traía el sustituto para el almuerzo.
Y es que el amigo, está dispuesto dejarse el tipo de un adonis…! Je, je, je…
Fuera coñas, que todos deberíamos –y yo el primero- empezar a cuidarnos un poquillo… que cuando me peso en la báscula –la que habla- de la farmacia de la esquina, siempre me dice con voz rota y metálica: “De uno en uno, por favor. De uno en uno…!”

Total, que almorzamos la mar de plácidamente, mientras conversábamos con Merche –Juan estaba en la tienda de Terrassa-, y deliberábamos sobre las ventajas y desventajas de una vida sana… Sobre los patíbulos personales de cada cual… y, en fin, sobre la vida en general.
Y es que eso es lo bueno de ir al Ruta.
Que sabes que allí encontrarás amigos dispuestos a pasar un rato agradable contigo. A darte juego y conversa… Y a hacerte pasar media mañana como si estuvieras en tu propia casa…

Y digo media mañana… porque aquél día trabajaba de tarde… Y no sería más de las doce cuando tras la visita típica y obligada a la tienda –donde pillé un bonito parche para mi encantadora mujercita-, subimos a las burricas y emprendimos la marcha.

Una marcha que ya no tendría parada cervecera… pues a mí el tiempo me era importantísimo y muy valioso… Y por eso, allí mismo, antes de montar, nos despedimos como es debido.

Bajamos la A2 hasta Igualada, para empalmar con la C-15 dirección Vilafranca. Donde nos despedimos cuando el amigo pilló la N-340 para llegar a Santa Oliva… y yo seguí por la C-15 que me dejaría en la C-32, dirección a mi destino.
La blanca Subur…!

Una bonita salida, ciertamente… Muy bonita…!
Por lo sencilla… Por lo tranquila… Y sobre todo, por lo amena y distendida…!
Una de esas salidas que a uno le apetecería hacer tres o cuatro veces por semana… je, je, je…

Pero nos tendremos que contentar –mientras no nos toque una primitiva- con hacerla de vez en cuando, y mientras, soñar con ella desde casa….

Ya llegará la próxima…!!Que –como decíamos en la mili- hay más días que ollas…!!!

NaClu2!!!!